Los finales de fiesta pueden tener numerosas lecturas, yo me quedo con dos, una puesta en esa ilusión de tirar la serpentina y sentir que todo es posible... La otra, tras ver el confeti tirado en suelo sentir que no todo puede acabar bien... Entre ambas la pasión por descubrir como va avanzando la vida, entre confetis y serpentinas, entre ilusiones y la cruda realidad.
No hay comentarios:
Publicar un comentario