Hoy me he parado a pensar, que la vida se parece a atravesar la ciudad en hora punta, hay días que las conjunciones astrales se alinean y todos los semáforos están verdes, en las glorietas imposibles pasas sin parar e incluso no hay ningún abuelito parado en el paso de cebra que cuando paras el coche te hace un gesto amable con el bastón para que pases... En cambio, otros días todos los semáforos están en rojo, mil paradas inexplicables hacen que el mismo recorrido te lleve el doble de tiempo.
Pero a fin de cuentas... ¿Qué prefieres? ¿Pasar de largo por la vida o ir parando para disfrutar cada instante?
Si pasas deprisa sin detenerte, puede que tengas esa pequeña recompensa de llegar pronto al trabajo o esa gran recompensa de ver antes a esa o esas personas que te están esperando y a las que deseas abrazar... Merece la pena claro... Pero ¿y cuando te paras?. Y observas a esa pareja de abuelitos parados en el paso de cebra, él con su boina y ella cogida de su mano y en la otra una sombrilla china para el sol. O cuando al otro lado de la acera una madre sujeta bien fuerte a sus hijos para que no salgan corriendo con esa tenacidad que solo ella sabe. O ves como el atardecer con sus múltiples colores comienza a inundar el cielo... ¿Merece la pena? Claro que si... Merece la pena pasar por la vida con sus semáforos en rojo...
Y si, a veces pienso, muy a lo Forrest Gamp, pero pienso...

Siempre fui andando al trabajo, siempre por el mismo sitio, mes tras mes, año tras año. En los últimos meses de tener que ir...empecé a ir paseando, a recrearme con cosas que antes eran invisibles, la pequeñas flores raras que crecen en los bordes de las aceras, a respirar hondo y coger aire en cada cuesta. Me di cuenta que el destino, ya era y sería lo de menos, el camino es lo importante.
ResponderEliminarAún tengo presente ese segundo que se hace eterno, ese instante de sensación que parece anclado en el tiempo, en el que descubres que ver y mirar, siempre han sido cosas muy diferentes.
Gracias por este comentario, llevo meses sin escribir, no por falta de cosas que contar sino por razones personales, porque tal como dices es diferente ver que mirar y hay personas que solo ven (leen) sin mirar... Gracias de nuevo, me has devuelto ilusión.
ResponderEliminarIntento mirar cada cosa que me rodea aprender a valorar cada instante porque como bien dices el camino es lo importante.
No, ...gracias a ti!, empezaba a sentirme como un orco en una fiesta ibicenca, como el pato en el manzanares de la canción de sabina....me alegra ver que hay más Forrest Gumps por el mundo.
EliminarEncontré este blog por casualidad, me sentí extrañamente identificado....dejé de rezar a san google para obtener respuestas a preguntas que cada vez me inquietan menos. No soy muy dado a escribir en blog redes sociales y demás...mi pequeña red social (de agenda de papel escrita a boli de toda la vida) la componen cada vez menos gente (por suerte o desgracia)....serán estos días, será la situación....pero me animé a escribir.